El doctor Marcos Amuchastegui, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Privado de Córdoba, explicó en qué consiste y recomendó hacerse los chequeos anuales.

«La muerte súbita es la ausencia de pulso de forma repentina que ocasiona la muerte, pero que puede revertirse con medidas apropiadas», definió el especialista.

Amuchastegui señaló que la principal causa de muerte súbita es la enfermedad cardiovascular, especialmente en pacientes con factores de riesgo como diabetes, hipertensión, enfermedad coronaria o antecedentes de infartos.

Sin embargo, en personas jóvenes y aparentemente sanas, la muerte súbita genera mayor preocupación porque suele ocurrir sin patologías previas conocidas. «Es un paciente que va caminando por la calle, sin problemas, y ante un esfuerzo físico o un estímulo, tiene un evento que precipita la muerte», explicó.

El cardiólogo destacó la importancia de identificar dos tipos de pacientes: aquellos con enfermedades de base y los jóvenes sanos que inician actividad física. En estos últimos, el factor hereditario es clave. «Si un paciente joven tiene antecedentes familiares de muerte súbita, como un padre, tío o hermano que falleció a edades tempranas por un evento similar, eso debe encender una alarma», afirmó.

Otros indicadores incluyen soplos cardíacos significativos o electrocardiogramas patológicos, que requieren estudios más profundos.

El especialista enfatizó que, aunque popularmente no se llame muerte súbita a los infartos en personas mayores con patologías conocidas, estas también entran en la categoría si ocurren de forma repentina. «Un paciente con un familiar de primer grado que falleció súbitamente, sin patologías cardiovasculares conocidas, debe ser estudiado con atención», subrayó, destacando el componente hereditario.

En términos de prevención, Amuchastegui recomendó realizar un chequeo clínico anual, comparándolo con la revisión técnica de un auto. «Es fundamental cuidar el cuerpo, que nos permite hacer todo», dijo.

Para quienes inician actividades físicas, especialmente jóvenes, insistió en la importancia de controles médicos rigurosos. «Una valoración precompetitiva no es solo firmar un papel. Requiere un examen físico y una evaluación adecuada, tanto por parte del médico como del paciente, que debe entender la importancia de este proceso», afirmó.

El cardiólogo también lamentó la falta de controles adecuados en algunos casos, como los de dos adolescentes de 13 años que fallecieron recientemente en Córdoba durante actividades físicas. “Si se detectan factores de riesgo o patologías hereditarias a tiempo, se pueden evitar estos eventos. En algunos casos, se debe limitar la actividad física competitiva y realizar controles periódicos», explicó el doctor Amuchastegui.

Finalmente, Amuchastegui llamó a la sociedad a exigir más prevención y responsabilidad, tanto de los profesionales de la salud como de las instituciones. «Hay leyes que exigen desfibriladores en lugares públicos, pero no basta con tenerlos; deben funcionar y haber personal capacitado para usarlos», concluyó.

El especialista instó a no minimizar los antecedentes familiares y a priorizar los controles médicos para reducir los riesgos de muerte súbita.

Por lvwch

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