Esta práctica habitual en otros países, va tomando fuerza en los últimos tiempos en la capital del país.

Se consolida como una nueva tendencia en Buenos Aires, impulsada por cambios en los hábitos alimenticios y el turismo. Cada vez más argentinos adoptan esta práctica, común entre visitantes extranjeros.

El fenómeno se relaciona con el aumento del turismo, donde muchos visitantes eligen cenar temprano. Varios dueños de restaurantes en la ciudad indican que la tendencia también se refleja en su clientela local, que empieza a optar por cenar a las siete de la tarde.

Una de las razones destacadas son los hábitos saludables, incluyendo el ayuno intermitente. Esto permite a las personas separarse adecuadamente entre la cena y la hora de dormir, mejorando la calidad del sueño.

La tendencia también se apoya en la apertura de restaurantes a horas inusuales, con altas reservas en horas tempranas. Un establecimiento en Villa Crespo reportó un 70% de reservas a las 19.30, contradiciendo la idea de que los argentinos solo cenan tarde.

La discusión continúa mientras la ciudad navega entre tradiciones y nuevas costumbres, dejando abierta la pregunta sobre las implicancias sociales de cenar más temprano.La idea de esta transformación en las cena es seguir disfrutando de la vida nocturna, pero comenzando la velada antes.

La tendencia se mantiene alerta mientras los restaurantes ajustan horarios y menús para satisfacer a una clientela diversa.

Por lvwch

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